Envenenamiento infantil por plomo, un legado del reciclaje ilegal de baterías

Décadas después de que el peligro del envenenamiento accidental de niños por plomo haya desaparecido casi por completo en las naciones industrializadas, la potente neurotoxina todavía acecha a nada menos que uno de cada tres niños en el mundo.

Un nuevo estudio realizado en Bangladés (o Bangladesh) por investigadores de la Universidad de Stanford en Estados Unidos y otras instituciones ha permitido comprobar que el problema es más grave de lo creído pero también que puede mitigarse mucho mediante un nuevo, eficaz y relativamente barato proceso de saneamiento que puede eliminar casi por completo el plomo dejado por el reciclaje ilegal o no regulado de baterías, una industria responsable de gran parte de la contaminación del suelo por plomo en los países pobres y en los de economía modesta.

“Una vez que el plomo se deposita en el medioambiente, permanece allí casi indefinidamente si no se hace nada para retirarlo “, enfatiza Jenna Forsyth, del equipo de investigación.

Entre las toxinas, el plomo es un supervillano. No hay un nivel seguro de exposición al plomo, y daña a casi todos los sistemas del cuerpo. La exposición en los primeros años de la infancia provoca daños cerebrales irreversibles y una disminución permanente del cociente intelectual, entre otros graves síntomas. En todo el mundo, uno de cada tres niños sufre envenenamiento por plomo, según un reciente informe de la UNICEF y de la ONG Pure Earth que describen el problema como “una amenaza mucho mayor para la salud de los niños de lo que se creía hasta ahora”. Si nos centramos solo en el aspecto económico de la tragedia, también es grave, ya que se calcula que el coste anual de la pérdida de productividad resultante es de casi un billón de dólares en todo el mundo y de 16.000 millones solo en Bangladés.

Las baterías de plomo y ácido, como las utilizadas en muchos coches y sistemas de almacenamiento de energía de reserva, representan al menos el 80% del uso mundial de plomo. En los países pobres y en los de economía modesta, el reciclaje informal o “de patio” de las baterías de plomo suele utilizar técnicas muy contaminantes, como la fundición a cielo abierto, que ponen a unos 16 millones de personas en riesgo de envenenamiento por plomo. En una evaluación anterior realizada en Bangladés, se encontraron cerca de 300 de estos sitios de reciclaje con elevadas concentraciones de plomo en el suelo y se estimó que cerca de 700.000 personas de todo el país viven en estos lugares contaminados.

Para entender mejor el impacto que el reciclaje informal de baterías tiene en los niños, unos colaboradores del estudio que trabajan en el Centro Internacional de Investigación de Enfermedades Diarreicas en Bangladés observaron las actividades cotidianas de las personas que viven junto a unas instalaciones abandonadas de reciclaje de baterías en una zona rural de Bangladés y también encuestaron a las personas que cuidan de niños. Observaron, por ejemplo, que las mujeres y los niños eran visitantes habituales del terreno que estuvo dedicado al reciclaje de baterías y que pasaban allí varias horas al día. Los residentes inspeccionaban el terreno, buscaban restos de baterías para utilizarlos como material doméstico o como juguetes, e incluso recogían tierra coloreada de blanco por las cenizas de la fundición para decorar el exterior de sus viviendas, así como sus patios y hasta sus cocinas de tierra. Los niños solían jugar en la tierra, mientras que las mujeres recogían leña y materiales de construcción o colgaban la ropa para secarla allí.

Los investigadores también analizaron la sangre de los niños antes y después de una intervención en varias fases que consistió en retirar y enterrar la tierra contaminada, limpiar los hogares de la zona y educar a los residentes sobre los peligros de la exposición al plomo en el suelo. Miembros del equipo de investigación pertenecientes al Departamento de Geología de la Universidad de Daka y a la ONG Pure Earth llevaron a cabo los trabajos de saneamiento.

Los análisis de sangre realizados antes de los trabajos de saneamiento mostraron que muchos niños tenían niveles de plomo en la sangre hasta 10 veces superiores al nivel que ya se considera elevado con los criterios de la red estadounidense de Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Y si bien el esfuerzo de saneamiento condujo a una reducción del 96% de las concentraciones de plomo en el suelo durante 14 meses, los investigadores se sorprendieron al descubrir que los niveles de plomo en sangre de los niños solo disminuyeron un 35% de media durante el mismo periodo.

La discrepancia puede deberse a la exposición crónica de los niños al plomo del suelo durante un periodo de tiempo lo suficientemente largo como para que el plomo almacenado en sus huesos siga filtrándose a su sangre más de un año después de la limpieza del suelo. Una razón que probablemente contribuya, según los investigadores es la existencia de otras fuentes de exposición al plomo, como la cúrcuma adulterada con cromato de plomo y las latas soldadas con plomo utilizadas para almacenar alimentos.

Además, los esfuerzos del equipo de investigación para lograr la máxima limpieza en las viviendas no lograron que se retirasen los colchones y los muebles tapizados, que podrían haber seguido albergando polvo contaminado con plomo. Las operaciones de limpieza tampoco bastaron para asegurar la plena descontaminación de tales enseres. Otras posibles fuentes de contaminación en curso podrían haber sido los cimientos de las casas o las cocinas de tierra que se acondicionaron con tierra del lugar.

Los investigadores exponen los detalles técnicos de su trabajo en la revista académica Environmental Research, con un artículo titulado “Child lead exposure near abandoned lead acid battery recycling sites in a residential community in Bangladesh: Risk factors and the impact of soil remediation on blood lead levels”.

Fuente Noticias de la ciencia

Compartir artículo
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram